El genial Florentijn Hofman ha creado y dejado caer en diferentes espacios naturales (o urbanos) sus figuras gigantes. Todas las intervenciones del creador holandés han tenido un gran impacto a nivel local o nacional, pero ninguna ha tenido la repercusión del Pato de Goma que es recibido con alborozo al llegar a los puertos de las grandes ciudades del mundo.
El creador holandés explica que el pato de goma no entiende de fronteras, no discrimina a nadie ni tiene connotaciones políticas. El simpático pato de goma tiene propiedades curativas pues ayuda a aliviar las tensiones del mundo, asegura Florentijn Hofman.

Toda una declaración de principios que me ha hecho pensar en el juego que está dando en el mundo del diseño y del shopping el "pato de goma". Es el caso de Canar, una amplia colección de patitos que se presenta principalmente en formato hucha y llavero.

Comercializados y creados por el equipo de la firma belga Dhink a partir de la inspiración del patito de goma que algunos sueñan como símbolo de la concordia sin fronteras.