Sean Connery es una de las mayores estrellas de la historia del cine, y aunque interpretar a James Bond cambió su carrera para siempre, protagonizó además multitud de películas inolvidables que dejaron una huella imborrable en el séptimo arte. Lo que nos interesa ahora es otra cosa: el fuerte vínculo que llegó a tener con España y la frase que, según se contó en un juicio, resume por qué se fue de Marbella.
Esa frase, "No voy a consentir que los vecinos me vean en calzoncillos", la recogió El País en declaraciones de la época, cuando Juan Antonio Roca, entonces responsable de Urbanismo de Marbella, relató a la Audiencia de Málaga lo que Connery le había dicho a Jesús Gil durante una cena. Era una alusión a la intimidad que el actor había perdido por las casas construidas alrededor de su finca, así que se marchó para siempre de la ciudad.
De Almería a Marbella
Su primera visita a nuestro país fue en enero de 1964, para el rodaje de 'La colina'. Regresó apenas cuatro años después para grabar 'Shalako', un western algo olvidado hoy que hizo a las órdenes de Edward Dmytryk. Fue durante ese rodaje cuando se integró más en la vida de la provincia de Almería, y quedó especialmente impresionado con Aguadulce.
Volvió a Almería en varias ocasiones, pero fue en Marbella donde decidió fijar su residencia en los años 70. Compró Malibú, una mansión en la zona de El Rodeo, entre Puerto Banús y San Pedro de Alcántara. Durante muchos años fue una finca bastante aislada del resto, y eso le permitió llevar una vida plácida y relajada junto a su mujer, Micheline Roquebrune.
La llegada de Jesús Gil
Todo empezó a complicarse con Jesús Gil como alcalde. La relación entre ambos no fue demasiado buena, sobre todo después de que se usara con fines promocionales un vídeo del actor jugando al golf sin pedirle permiso. Aun así, lo que hizo que su amor por Marbella se marchitase fue el desarrollo urbanístico que fomentó Gil.
En 1999 Connery vendió Malibú por un precio aproximado de 5,5 millones de libras y estableció su nueva residencia en Bahamas, donde vivió de forma permanente hasta su muerte, el 31 de octubre de 2020, a los 90 años. Allí encontró la paz que tenía en Marbella y que perdió con el crecimiento urbanístico de la zona.
Goldfinger y Lyford Cay
Su vínculo con Marbella reapareció con el Caso Goldfinger, donde se investigó la recalificación de los terrenos en los que estaba Malibú para construir 72 nuevas viviendas de lujo. Los cargos contra él fueron desestimados, pero fue durante ese juicio donde Roca soltó el dato más jugoso sobre lo que motivó de forma definitiva la marcha del actor.
La mudanza a Bahamas, eso sí, fue una decisión meditada con calma. A mediados de los 90 ya pasaba temporadas cada vez más largas en Lyford Cay, uno de los barrios más ricos del mundo. Allí volvió a encontrar la tranquilidad que tanto ansiaba para disfrutar de su jubilación y para jugar al golf sin que nadie le molestase.
Foto | IMDb
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