Una cena íntima, velas, un exquisito plato y, todo ello, como no, acompañado por un buen champán. Por ello, el Moët Chandon Rosé Impérial es una buena opción.
No sólo por el ya conocido contenido de su botella, sino también porque la marca acaba de presentar una edición especial de San Valentín para la que convocó al graffitero francés André quien aportó su creatividad para otorgarle ese toque original y distintivo a los estuches.
Estuches que, claro, son de color rosa siguiendo la tonalidad de la bebida. De este modo pueden elegirse tres opciones diferentes. La primera es la llamada Pack Graffiti, una caja diseñada por el artista que en su interior lleva una botella de 75 cl.
El segundo modelo es el bautizado Graffiti Bag y que, como su nombre lo indica, es un estuche a modo de bolso con un asa, una botella rosa y un rotulador pensado para dejar un mensaje personalizado en la botella.
Y, por último, la Graffiti Case, una caja que incluye una botella rosa, un rotulador y un par de copas donde servir el champán y brindar por el amor.
Sitio Oficial | Möet Chandon